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3er Dia: Comunidad intencional e interrumpible

‘Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza. Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume? Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella. Pero Jesús dijo: Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho. ‘

S. Marcos 14:3-6El ejemplo del ministerio de Jesús alrededor de la mesa es grande. Lo encontramos muchas veces alrededor de la mesa en los evangelios. De tal manera que él mismo dijo “’Vino el Hijo del Hombre, que come y bebe, y decís: Este es un hombre comilón y bebedor de vino, amigo de publicanos y de pecadores. ‘ (S. Lucas 7:34) Muchas veces los fariseos criticaban su manera de edificar su comunidad. Criticaban con quien se sentaba, si se lavaba las manos, que no ayunaba, y se preguntaban si en realidad venía de Dios. Pero fue durante estos encuentros que los seguidores escuchaban que el reino del Señor era para todos. Y vemos que él siempre dejaba tiempo de ser interrumpido. Lo vemos aun en este pasaje, él estaba sentado a la mesa de Simón el leproso, no creo que los fariseos se hubieran sentado a la mesa de un leproso. Y al mismo tiempo, una mujer interrumpe la cena y muchos se indignan de eso pero no Jesús. El nos enseña que nuestras mesas pueden ser lugares seguros para compartir con las personas cercanas pero también con gente que apenas conocemos. Jesús los fue a buscar y nosotros podemos ser como él también. Yo estoy segura que estar cercano a otras personas nos mostrará un poquito más el carácter de Jesus y así podemos ser transformados.

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