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Sexto Dia: Viernes Santo

‘Y VENIDA la mañana, entraron en consejo todos los príncipes de los sacerdotes, y los ancianos del pueblo, contra Jesús, para entregarle á muerte. Y le llevaron atado, y le entregaron á Poncio Pilato presidente. Pilato les dijo: ¿Qué pues haré de Jesús que se dice el Cristo? Dícenle todos: Sea crucificado. 

Y viendo Pilato que nada adelantaba, antes se hacía más alboroto, tomando agua se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo veréis lo vosotros. Y respondiendo todo el pueblo, dijo: Su sangre sea sobre nosotros, y sobre nuestros hijos. 

Y desnudándole, le echaron encima un manto de grana; Y pusieron sobre su cabeza una corona tejida de espinas, y una caña en su mano derecha; é hincando la rodilla delante de él, le burlaban, diciendo: ¡Salve, Rey de los Judíos! Y escupiendo en él, tomaron la caña, y le herían en la cabeza. Y después que le hubieron escarnecido, le desnudaron el manto, y le vistieron de sus vestidos, y le llevaron para crucificarle. 

Y como llegaron al lugar que se llamaba Gólgotha, que es dicho, El lugar de la calavera, Le dieron á beber vinagre mezclado con hiel: y gustando, no quiso beber lo . Y pusieron sobre su cabeza su causa escrita: ESTE ES JESUS EL REY DE LOS JUDIOS. 

Entonces crucificaron con él dos ladrones, uno á la derecha, y otro á la izquierda. Y cerca de la hora de nona, Jesús exclamó con grande voz, diciendo: Eli, Eli, ¿lama sabachtani? Esto es: Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado? Mas Jesús, habiendo otra vez exclamado con grande voz, dió el espíritu. Y he aquí, el velo del templo se rompió en dos, de alto á bajo: y la tierra tembló, y las piedras se hendieron; 

Y como fué la tarde del día, vino un hombre rico de Arimatea, llamado José, el cual también había sido discípulo de Jesús. Este llegó á Pilato, y pidió el cuerpo de Jesús: entonces Pilato mandó que se le diese el cuerpo. Y tomando José el cuerpo, lo envolvió en una sábana limpia, Y lo puso en su sepulcro nuevo, que había labrado en la peña: y revuelta una grande piedra á la puerta del sepulcro, se fué. Y estaban allí María Magdalena, y la otra María, sentadas delante del sepulcro. Y yendo ellos, aseguraron el sepulcro, sellando la piedra, con la guardia.’

San Mateo 27:1-2,22,24-25,28-31,33-34,37-38,46,50-51,57-61,66

Esta descripción de Viernes Santo del libro de San Mateo nos lleva de mañana hasta la puesta del sol. Jesus, a cada hora a sufrido, cargando el pecado de todos nosotros. Me recuerda los versos de Isaias 53:3-5  ‘Será despreciado y desechado por la humanidad entera. Será el hombre más sufrido, el más experimentado en el sufrimiento. ¡Y nosotros no le daremos la cara! ¡Será menospreciado! ¡No lo apreciaremos! Con todo, él llevará sobre sí nuestros males, y sufrirá nuestros dolores, mientras nosotros creeremos que Dios lo ha azotado, lo ha herido y humillado. Pero él será herido por nuestros pecados; ¡molido por nuestras rebeliones! Sobre él vendrá el castigo de nuestra paz, y por su llaga seremos sanados. ‘ 

Cuánta esperanza aun impregna cad minuto de este sufrimiento, todo lo que el padece es con propósito de proveer como llegar a él. Este Viernes Santo, al leer el relato nos transportamos y sufrimos con Jesus, y lamentamos su sufrimiento, pero también damos gracias. Porque por su sangre somos redimidos. Jesus, gracias por tu sacrificio porque tu gracia y misericordia yo puedo tener salvación y aun mas puede ser tu amigo. 

Oración de Respiración 

Introducción: 

Oración de respiración es oración que sea como la respiración de nuestra alma. En la oración de respiración inhalamos y exhalamos el espíritu de Dios con una frase para orar. 

Inhala: Cordero perfecto

Exhala: Gracias por tu sangre que redime

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